
Retorno multiplicado por un millón: mis hijos cultivan la inmortalidad y yo me convierto en un dios
Tras ser atropellado por salvar a otra persona, Wu Hao llega a un mundo de cultivo sin habilidades especiales ni una aptitud siquiera ordinaria. Al principio, acepta que su destino será convertirse en polvo después de cien años. Sin embargo, un día encuentra a una joven inconsciente en las montañas y, gracias a sus cuidados constantes y meticulosos, termina ganándose su corazón. Cuando su esposa da a luz a su primer hijo, recupera de repente sus recuerdos perdidos y se marcha, dejando al bebé bajo la responsabilidad de Wu Hao. Justo entonces, su habilidad especial finalmente aparece: el sistema de inversión de linaje se vincula con él. Al invertir en sus descendientes, puede obtener recompensas multiplicadas por diez mil según la calidad de sus raíces espirituales, además de activar golpes críticos con premios adicionales. Durante miles de años, sus esfuerzos impulsan a la familia Wu hasta convertirla en la fuerza más poderosa del mundo inmortal.