
Confío en mi dominio para vivir eternamente
Su Yu llega por accidente a un mundo de cultivo inmortal y, tras vivir numerosas experiencias, comprende su verdadero significado: mantenerse oculto hasta tener la última palabra. Sin embargo, esconderse en un solo lugar no es suficiente. Para sobrevivir, debe convertirse en un auténtico transeúnte, alguien tan discreto que nadie repare en él y todos lo consideren una persona común. Desde esa posición aparentemente insignificante, Su Yu presencia los grandes enfrentamientos entre los genios de una era dorada y observa el declive del camino inmortal durante la Era de los Espíritus Absolutos. También contempla cómo antiguos monstruos del mundo inmortal atraviesan el tiempo y el espacio, remontando el curso de la historia para proteger los cimientos de sus familias. Eras, clanes, sectas y dinastías cambian sin cesar, pero hay algo que permanece inalterable: Su Yu, el transeúnte que nunca llama la atención. Una historia de cultivo cotidiano, paciencia y supervivencia basada en pasar desapercibido.