
La loca competencia de los sistemas de esculturas de arena, con tesoros espirituales por doquier
Tang Yue comienza su camino con un Sistema de Desarrollo de Sectas: mientras reclute discípulos, expanda la secta y aumente su reputación, su poder seguirá creciendo. Decidida a darlo todo, activa inesperadamente otros dos sistemas: un Sistema de Inicios de Sesión y un Sistema de Devoluciones. Ambos compiten con ferocidad por demostrar cuál puede ayudarla más. El Sistema de Inicios de Sesión incluso desbloquea una función de registro automático, mientras que el Sistema de Devoluciones obtiene una función de regalos y reembolsos automáticos. Ante esta competencia, el Sistema de Desarrollo de Sectas se ve obligado a esforzarse al máximo, temiendo ser desinstalado y reemplazado. Así comienza una disparatada batalla interna entre los tres sistemas. Solo una noche después, Tang Yue se vuelve invencible y su riqueza alcanza proporciones inimaginables. Con una protagonista femenina plenamente consciente de su fuerza, poder absoluto y ninguna línea romántica, la historia apuesta por el crecimiento acelerado, los tesoros espirituales y la competencia constante entre sistemas.