
Derrotar al mundo entero con el poder de un solo dragón
Garros no es un ser común. En su cuerpo se entrelazan y fusionan la sangre del dragón rojo y del dragón de hierro, dando origen a una vida nueva y deslumbrante. Sus talentos innatos son las llamas y el acero; su verdadero poder reside en adaptarse y evolucionar sin límite. Mientras los débiles viven atrapados por sus dudas, Garros avanza como un rey sin tabúes. Todo aquel que no consiga matarlo solo logrará hacerlo más fuerte. Ante él, quienes se arrodillen vivirán y quienes permanezcan de pie morirán. La vida y la muerte de todas las cosas parecen quedar bajo su control. Si el mundo entero se alza en su contra, Garros lo reducirá a cenizas con el poder de un dragón y gobernará sobre ellas. Su nombre será respetado y temido como el del dragón eterno e inmortal.